Tienes que saber que las horas que paso contigo deben ponerse patines y acelerar su velocidad. Alzo mi copa por las cervezas que duran horas que parecen minutos, por mis manos jugando con monedas para no jugar con las tuyas. Por las siestas cortitas y los sustos de noche. Rompo una lanza a favor del frío polar si hace que me abraces tan fuerte. Tengo que decirte que hacía tiempo que no me veía tan guapa como reflejada en tus ojos. Y noto que te debo un soneto, pero lo mío son estas letras. Qué cosa tan rara todo esto.